Seguramente en algún lugar recóndito de este universo debe funcionar una enorme oficina en donde se registra y administra toda la información. Bueno, no toda, pero sí muchos datos relevantes de nuestra existencia. El registro universal de información emocional o algo así.
Allí en ese enorme archivo deben estar todos los recuerdos.
La fecha del primer beso. El libro que más me hizo llorar. Aquella película que tanto me gustó. El día que odié al mundo. El día que pensé en mi velorio. La música que me irrita. La canción que me enamora. El sabor a la comida de mamá. Los mates mañaneros que me hicieron cambiar de idea. Esa sonrisa que me llenó el alma y también esa risa que dejó una herida para siempre. El sonido del timbre de la escuela. Esa tarde en la que dejé de querer transformar al mundo y esa mirada que me hizo dar cuenta de mi error. La imagen de las manos del mendigo que me bendijo. La risa de la gente querida. La sensación de ansiedad con la que esperaba aquella noticia. La calma abajo del árbol donde aprendí a jugar al ajedrez. Muchos datos.
Muchos datos más que van siendo almacenados. Guardados hasta que resurjan en nuestra vida. Hasta que nuestra memoria los rescate del olvido.
Guardados, archivados, almacenados con el único y simple fin de hacernos ver la vida con ese toque de nostalgia que nos hace ser seres históricos. Seres extraños, creación curiosa. Seres que no solo laten y respiran sino que también recuerdan y eso los hace sentirse vivos.
Vicky -2001-

1 comentario:
hola no sabia que ella escrebia as�!!! aquella noche yo me enloquec� como se llama? si bonita si? mi casa su casa La vicky La vicy... tus sabes que palabras hay para hacerme susperar me encanta tus textos sos una excelente poetisa de quiero mucho
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