Encontró la tuca del último faso que compartieron antes de la muerte.
Esa tuca había estado guardada durante años. Un día la encontró y se la fumó en el cementerio.
Era una tuca vieja, probablemente no produciría mayor efecto que revivir el recuerdo y soltar algunas lágrimas.
No era una tuca. Era una prueba material de aquel encuentro.
Lloró, rió y conversó sola con la fría lápida que mostraba su foto sonriendo.
Volvió a su casa y durmió durante horas.
Esa noche soñó que se encontraban en algún lugar intermedio entre el mundo de los vivos y los muertos. En ese sueño se rieron de giladas, se rieron de la vida, se rieron de la muerte.
lunes, 29 de septiembre de 2014
El inicio.
Desde niña tuve inquietudes filosóficas.
Mi vieja me decía : -vos sos o te hacés? Y esas palabras quedaban flotando en el éter. Así todo mas o menos comenzó.
Mi vieja me decía : -vos sos o te hacés? Y esas palabras quedaban flotando en el éter. Así todo mas o menos comenzó.
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